- La vista previa global funciona en Ubuntu 24.04 y 26.04, Debian 13 y Fedora 43 y 44.
- La aplicación puede actuar en su navegador integrado o Chrome, pero todavía no controla otras aplicaciones del escritorio.
OpenAI ha ampliado ChatGPT a uno de los grandes sistemas operativos que todavía no contaba con su actual aplicación de escritorio. Desde el 14 de agosto, los usuarios de Linux pueden instalar una versión oficial en vista previa pública que reúne ChatGPT y Codex y añade algunas de las funciones de trabajo con navegador disponibles en otras plataformas.
La disponibilidad es global, aunque por ahora se concentra en un conjunto concreto de distribuciones. OpenAI confirma compatibilidad con Ubuntu 24.04 LTS y 26.04 LTS, Debian 13 y Fedora 43 y 44. La documentación de Codex añade soporte para procesadores x64 y ARM64 mediante paquetes adaptados a estas distribuciones.
ChatGPT y Codex pasan al escritorio de Linux
La aplicación no consiste únicamente en trasladar la web de ChatGPT a una ventana independiente. OpenAI la presenta también como un entorno desde el que utilizar Codex, trabajar con proyectos y archivos locales y realizar determinadas tareas relacionadas con el navegador.
Esto acerca Linux a la experiencia que la compañía ya ofrece en sus aplicaciones de escritorio para otros sistemas. La diferencia resulta especialmente relevante para desarrolladores, un colectivo en el que Linux tiene una presencia considerable y para el que Codex constituye una de las piezas centrales de la aplicación.
El usuario puede iniciar sesión y acceder a sus conversaciones y proyectos, además de incorporar archivos locales a su trabajo. OpenAI especifica que la aplicación permite trabajar tanto con el navegador integrado como con Chrome.
Las acciones en navegador permiten que ChatGPT interactúe con páginas web durante determinadas tareas en lugar de limitarse a proporcionar instrucciones para que sea el usuario quien las ejecute manualmente.
Hay una limitación importante
La llegada a Linux no implica que todas las capacidades disponibles o previstas para los agentes de escritorio estén ya activadas.
OpenAI advierte expresamente de que el control de otras aplicaciones del escritorio todavía no está soportado en Linux. La automatización se limita por ahora al entorno del navegador compatible y a las funciones que la propia aplicación proporciona.
Es una diferencia importante para evitar interpretar el lanzamiento como un agente con acceso general al ordenador. La aplicación puede trabajar con archivos y navegar dentro de los límites anunciados, pero no tiene todavía capacidad para manejar arbitrariamente cualquier programa instalado en el equipo.
Tampoco se trata por el momento de una versión definitiva. OpenAI utiliza expresamente la denominación public preview, por lo que cabe esperar cambios de compatibilidad, funciones y estabilidad conforme avance el despliegue.
El 14 de agosto trajo más cambios a ChatGPT
La llegada a Linux forma parte de una actualización más amplia de ChatGPT. OpenAI ha estrenado también los cuestionarios interactivos, que permiten pedir al asistente que prepare preguntas sobre un tema y responderlas directamente dentro de la conversación. Esta función está disponible en web y móvil para todos los planes de consumo y para Edu.
Otra modificación permite cambiar la configuración de memoria de determinados proyectos existentes entre memoria predeterminada y memoria exclusiva del proyecto, sin tener que crear un proyecto nuevo. Los proyectos compartidos continúan utilizando únicamente memoria de proyecto.
Los usuarios de los planes Free y Go también reciben en la web la posibilidad de seleccionar Think cuando quieren que ChatGPT dedique más razonamiento a una consulta compleja.
Pero para Linux la novedad tiene un significado adicional: deja de ser necesario depender exclusivamente de la web o de herramientas de línea de comandos para disponer de una experiencia oficial de escritorio vinculada a ChatGPT y Codex.
La cuestión a vigilar ahora será hasta dónde amplía OpenAI la compatibilidad con otras distribuciones y cuándo incorpora a Linux el control de aplicaciones de escritorio que todavía figura como no disponible.









