- El pequeño dispositivo utiliza Find Hub, Bluetooth, banda ultraancha y una batería reemplazable con una autonomía estimada de hasta un año.
- Google incorporará avisos ante localizadores desconocidos que se desplacen con una persona para dificultar usos de seguimiento no consentido.
Google ha decidido entrar directamente en el mercado de los pequeños localizadores de objetos con Pixel Tag, un nuevo accesorio diseñado para colocarse en llaves, carteras, mochilas o equipaje y localizar posteriormente esos objetos mediante la red Find Hub de Android. Es el primer dispositivo de esta categoría desarrollado por la propia compañía.
El funcionamiento combina varias tecnologías. Cuando el usuario se encuentra cerca del objeto puede hacer sonar el pequeño altavoz incorporado o utilizar funciones de localización de precisión compatibles con banda ultraancha y Bluetooth Channel Sounding. Si el localizador está fuera del alcance directo del teléfono, puede recurrir a la red colaborativa de Find Hub, formada según Google por más de mil millones de dispositivos Android.
La lógica es similar a la utilizada por otros ecosistemas de localización: los dispositivos próximos pueden detectar de manera anónima un localizador perdido y contribuir a actualizar su posición. Google asegura que la información de ubicación utilizada por Find Hub está cifrada de extremo a extremo.
Pixel Tag permitirá además compartir un mismo localizador con hasta diez personas. Esto puede resultar útil, por ejemplo, cuando varios miembros de una familia utilizan las mismas llaves, una maleta u otros objetos comunes. El accesorio también puede hacerse sonar desde un Pixel Watch y Google indica que será posible pedir a Gemini desde unos Pixel Buds que localice un tag asociado.
Una de las cuestiones más sensibles en esta clase de dispositivos es la posibilidad de utilizarlos para seguir a otra persona sin su conocimiento. Google afirma que los teléfonos compatibles avisarán automáticamente cuando detecten que un localizador desconocido está desplazándose junto al usuario y ofrecerán instrucciones para hacerlo sonar y localizarlo físicamente.
El dispositivo cuenta con resistencia IP67 al polvo y al agua cuando sale de fábrica y utiliza una batería que el propio usuario puede sustituir. Google calcula una autonomía de hasta un año, aunque advierte de que el resultado real dependerá del uso, las condiciones ambientales y la batería empleada como sustitución.
La configuración requiere un dispositivo Android 9 o posterior y se realiza mediante Fast Pair. Google señala además determinados requisitos técnicos adicionales para algunas funciones avanzadas, por lo que no todos los teléfonos Android podrán necesariamente utilizar todas las posibilidades de localización de precisión.
La compañía ha anunciado un lanzamiento el 11 de noviembre y ha comunicado para Estados Unidos un precio de 29 dólares por unidad y 99 dólares por un paquete de cuatro. Google no confirma en la información consultada un precio específico para España, por lo que no debe trasladarse automáticamente la conversión de esos importes al mercado español.
El siguiente detonante editorial llegará cuando Google concrete su comercialización europea o española. En ese momento convendrá actualizar esta pieza con precio en euros, canales de venta y compatibilidad definitiva con los teléfonos disponibles en España.






